jueves, 30 de octubre de 2014

Cuando pase el temblor




Estas son las horas finales, cristhian y yo renunciamos a nuestro trabajo, Mati hizo lo propio con el suyo. Hace cuatro eternos meses un avión nos traía desde el aeropuerto de Auckland hasta la ciudad de Christchurch, desde donde escribo estas lineas. Todos llegamos con expectativas diferentes todos libramos nuestra propia batalla personal contra esta ciudad.

Parece décadas atrás cuando nuestras amigas Flavia y Agustina nos pasaban a buscar por el aeropuerto y nos alojaban en su casa por una noche mientras buscamos una propia. Recuerdo que dimos una muestra de efectividad y dos días mas tarde estábamos mudando hacia nuestro departamentito en Burns Street.

Pocos días después estábamos desmantelando el bar "The Town Ball", guardandolo completo dentro de containers, yendo hacia ahí en nuestro Nissan Tiida alquilado atropellamos a una señora y Mati comenzo su propia batalla personal en la que perdería su registro por medio año obligandome a apurar el aprendizaje manejando todos los días.

Guille, peleando con enemigos internos, cambio drasticamente. Dejo de reirse, dejo de salir con nosotros, de viajar, de ayudar en la casa, de conversar. Un dia hace casi un mes abandono el grupo, cansado de nosotros o de el mismo, nunca lo supimos. Poco mas se supo de el.

Me esforcé por ganarme mi lugar en los bares y cafés de Christchurch, meses atrás recorrí todos y cada uno dejando mi CV esperando una oportunidad. TDL parecía un gran comienzo pero quedo disuelto en la nada, Mrs. Hucks y Harlequim fueron dos decepciones enormes. Golpes duros que pusieron a prueba mi paciencia y determinación.


Cristhian volvió de trabajar tres meses rodeado de vacas y se unió a mi trabajando en el deposito de Countdown en este tramo final.

Pero nuestra estadía en Christchurch tiene las horas contadas, ya pasamos mucho, demasiado tiempo en esta ciudad. Vinimos a pasar el invierno, agachar la cabeza y ahorrar unos dolares. Objetivo no cumplido al menos para mi.

Marcos a ultimo momento nos sorprende con una noticia de lo mas triste, tiene que quedarse al menos una semana mas solucionando problemas con multas atrasadas que nunca le llegaron y su visa a punto de vencerse. La noticia nos cae como una bomba porque habíamos planificado el viaje juntos.

Escribo estas lineas con la sensacion extraña que me dejo armar la mochila después de cuatro meses. Cuatro meses que guardare en esa mochila y me llevare conmigo a la ruta. Es un equipaje cada vez mas pesado y mas rico.


Volvemos a la ruta, volvemos al viaje mas puro, sin planes y sin tiempos subimos nuestras valijas al auto y partimos hacia rutas salvajes. Lugares increíbles que Nueva Zelanda todavía nos oculta, personas que todavía no conocemos y experiencias de esas que le quiero contar a mis nietos.

Volvemos a sentir la aventura, la adenalina. Nos sentimos otra vez de viaje. Cuando pase el temblor



"I never really gave up on
Breakin' out of this two-star town
I got the green light, I got a little fight
I'm gonna turn this thing around"



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