miércoles, 30 de julio de 2014

El transportador

Hace varias semanas que no escribo y mis pocos lectores me están reclamando novedades así que les voy a contar un poco que anda pasando acá en Christchurch.

Jess, una de nuestras compañeras de casa se volvió a Argentina porque extrañaba a su novio y queda un lugar libre en la casa, hay varios postulantes pero finalmente un viejo conocido se muda con nosotros.
Algunos de ustedes recordaran aquella vez que visitamos la península de Coromandel y nos hospedamos con dos cordobeces en la casa del rockero, Marcos es uno de ellos, y es hora de devolverle el favor.






Decidimos recibirlo con un viajecito y un domingo nos fuimos a lyttelton, un pueblo muy chiquito dedicado principalmente a su puerto. Si bien no es muy grande esta en una ubicación privilegiada, a 20 minutos de Christchurch, atrapado entre las montañas y la bahía azul.

                                      

Después de pasear una rato y sacar unas fotos paramos a tomar un café y volvemos a Christchurch.
Los chicos se van a dormir temprano pero yo tengo una invitación a "The Monday Room" donde había una fiesta de los trabajadores de bares. Diciendo en la barra que trabajaba en TDL todo era a mitad de precio. Los sucesos de esa noche lamentablemente no podrán ser relatados en este humilde blog de viajes.

Pero hablando de TLD sigo progresando como bartender, me siento mas cómodo, mis compañeros confían mas en mi y de a poco estoy abarcando mas tareas.
El problema sigue siendo el hecho de trabajar solo tres días, que me da mucho descanso pero poco ahorro, mientras sigo pidiendo mas días también busco otros trabajos.

Otro fin de semana llega y el día esta soleado (algo no muy común en Christchurch) así que con Mati y nuestro amigo Sebas nos vamos a recorrer el enorme parque central, y su museo (porque somos gente culta)









Pero no todo son museos y risas, Christchurch no olvida ni perdona y un suceso de nuestro pasado vuelve a pasarnos factura. Hace mas de un mes, girando en la intersección de Antigua St. y Moorhouse Av. atropellamos un poquito a una señora. Hoy Mati tiene que comparecer ante la corte:


                                             

La sanción podría elevarse hasta 6 meses sin registro, 3500 dolares de multa y 3 meses de prisión, aunque como fue solo un accidente, a baja velocidad y es su primera infracción, esperamos que no pase a mayores.
Yo lo acompañe con la esperanza de presenciar un juicio como el de las películas, con discursos de abogados, jurados indignados y testigos sorpresa. Obviamente me lleve una decepción, el juez despacho cerca de 15 casos en una hora. Ninguno escapo sin que se le suspendiera la licencia así que para cuando llego el turno de Mati ya sabíamos que esperar. La sanción final fue de 700 dolares como indemnización a la señora y 6 meses sin poder manejar para Mati.

Para el, que maneja desde los 15 años, es un día negro, su animo esta por el piso así que intento levantarselo con chistes malos en un McDonalds. Creería que de algo sirvieron.


La prohibición de manejar para Mati, claro esta, nos afecta a todos. Compartimos el auto entre Guille, el y yo, y hasta ahora el siempre fue el conductor principal. Ahora, como Guille no se anima a manejar, yo (que hasta que vine a Nueva Zelanda nunca había tenido auto) soy el único conductor que tenemos.
De repente depende de mi llevarlos e irlos a buscar al trabajo, ir al supermercado, al museo, a donde sea.
Lo hago con gusto, no es mas que una nueva experiencia que Nueva Zelanda me regala.


Video de yapa:

 

martes, 15 de julio de 2014

La tierra sucia


Comienza la semana y Guille y Mati comienzan a trabajar en la reconstrucción del Hotel Cashel pero a mi siguen sin llamarme (me anote unos días después que ellos) así que me limito a llevarlos a trabajar a la mañana y usar el auto todo el día para buscar trabajo para mi.
   Lunes y martes pasan sin penas ni glorias, mi búsqueda de trabajo en bares parece inútil y de a poco voy quedandome sin ahorros (quizás comprarme una cámara GoPro no fue la decisión mas financieramente adulta que tome), pero no me preocupo porque llega el miércoles y llega mi primer turno nocturno en el deposito Bidvest.
   Como los chicos tienen dos trabajos y yo solo uno me dedico a hacer de madre, los llevo y los voy a buscar al trabajo, hago las compras, les preparo comida y les digo que se abriguen.

Horas antes de empezar a trabajar recibo un llamado de Lorie del restaurant King of Snake (donde habíamos dejado nuestros Cv’s con Mati hace mucho) que quiere tener una entrevista conmigo. Me reuno con ella y con un ingles fluido y vocabulario amplio que saco de no se donde consigo que me hagan una prueba esa misma noche.

El puesto es de Barman en el bar de cócteles “The Dirty Land” de los mismos dueños que King of Snake, solo tres días a la semana. Tomo una decisión financieramente arriesgada y decido renunciar a mi puesto en Bidvest sin haber empezado y jugarme mi ultima ficha haciendo lo que a mi me gusta: emborrachar gente.

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Pasada la prueba empiezo a trabajar oficialmente en The Dirty Land (TDL) el jueves.
El objetivo es que ayude al bartender titular (Zeke) durante los días mas concurridos de la semana. Zeke (que la tiene bastante clara) tiene ordenes de entrenarme para eso, pero a TDL va una cantidad sorprendente de gente y hay poco o nada de tiempo para entrenamientos.
Los primeros dos días me dedico a ayudar en lo que pueda, paso la mayor parte del tiempo lavando y puliendo vasos, aunque aveces paso a las ligas mayores y repongo las heladeras o saco la basura.

Los chicos se llevan el auto a Bidvest, así que vuelvo caminando 20 cuadras a la madrugada hasta casa. Hay viento, llueve y hace frió, pero yo feliz de la vida.
Estoy haciendo lo que cualquiera que quiera ser bueno tiene que hacer: empezar desde abajo.
La certeza de que en el futuro voy a mirar atrás a estos días y saber que hice lo correcto hace que todo valga la pena.

Hoy estoy puliendo vasos, pronto voy a estar haciendo excelentes cócteles en The Dirty Land, y después en cualquier lugar del mundo que yo decida.

La semana que viene comienza mi entrenamiento, en palabras de Zeke:

We are gonna make a shit ton of Cocktails”

domingo, 6 de julio de 2014

Los días peronistas

 

Desmantelado por completo The Town Ball termina nuestra primer encargo de la agencia AWF.
Tienen otro listo para nosotros pero decidimos rechazarlo. ¿Por que? se preguntaran. Para hacerlo corto: AWF se quedaba aproximadamente con 1/4 de nuestro pago por hora a modo de comisión.
Así que Guille, Mati y yo decidimos sacrificar una semana de trabajo seguro para intentar conseguir algo que nos guste mas o, al menos, mejor pago.

Dedicamos la semana a recorrer agencias, todas ellas tienen trabajo para nosotros pero en términos similares a los de AWF. Yo personalmente me dedico a recorrer bares y cafés buscando trabajo de bartender y barista respectivamente. Se repite varias veces al día la escena de entrar al bar y soltar el discurso:

”Hello, i am a bartender, i am looking for a job and i saw this place and i tought that it would be very nice to work here. Are you looking for staff right now?”

Mi ingles imperfecto pero fluido hace que caiga bien en varios lugares y muchos toman mi CV con promesas de llamarme en cuanto se libere un puesto.
Tambien aplicamos a todos los anuncios que aparecen en todas las paginas de búsqueda de trabajo en internet.
Buscamos por todos los medios posibles pero pasan los días y no podemos conseguir nada por fuera de las agencias, pero no perdemos las esperanzas y seguimos buscando.

Recibo un llamado de Michael, el dueño del Restaurant italiano “Valentino’s”. Quiere tener una entrevista conmigo al otro día. Unas fotos del restaurant:


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A las 10:30 del otro día estoy sentado con Michael en mi primera entrevista en Christchurch. Por suerte el ingles no me falla y respondo muy bien a todas sus preguntas. Decide hacerme una pequeña prueba preguntándome recetas de cocteles y yo me preparo para lo peor (tengo una memoria bastante floja…). Por suerte la prueba se limita a un solo Cocktail: el Mojito, que, oh casualidad, es uno de mis tragos favoritos y prepare mil veces así que le pinto la cara al Michael que queda muy impresionado.
Todo parece cerrarle excepto el hecho de que soy un viajero. Sabe que tarde o temprano voy a seguir mi viaje y el quiere que me quede mucho tiempo. Igualmente dice que va a conversarlo con su socia y me va a llamar para informarme si me toman o no.
Les adelanto el final: nunca volví a saber de Michael ni su restaurant.

Pero la vida sigue y aprovechamos el desempleo para recorrer el centro pintoresco de Christchurch. Aunque parcialmente destruido por el terremoto el centro de la ciudad todavía mantiene parte de su antigua belleza. Iglesias, monumentos, puentes y ríos se mezclan con esculturas modernas instaladas post-terremoto para disimular la ruina. Por supuesto acá vienen las fotos:

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La semana peronista esta llegando a su fin y no logre conseguir trabajo en ningún bar (mi teoría es que me discriminan por mi color de piel). Mati y Guille consiguieron trabajo en la construcción de un hotel por medio de una agencia “Hays” que paga un poco mas y parece mas atenta para con sus trabajadores. Decido aceptar mi derrota y unirme a ellos mientras espero la llamada de algún bar.
Casi sobre la hora recibimos un llamado de Vidbest, una distribuidora de alimentos ofreciéndonos trabajo a los tres. Nuestra tarea seria básicamente armar pedidos en el deposito 4 noches a la semana durante unas 9 horas.

Después de este llamado un poco inesperado nos encontramos con que a partir de la próxima semana vamos a tener dos trabajos, uno de día y otro de noche. Tenemos que elegir.

Tenemos que elegir?
Mati y Guille se quedan sacando cuentas y vienen a buscarme con un plan tan insensato como ambicioso. Planean ir por todo y trabajar en las dos empresas por una semana. Ambos trabajos suman un total de casi 100 horas semanales dejándonos, algunos días de la semana, con solo 4 horas libres. Según el plan, si logramos aguantar, podríamos llegar a ahorrar unos mil dólares en una semana.

Intento hacerles notar que es una locura y de intentar disuadirlos con todos los argumentos posibles me doy cuenta de que están decididos a hacerlo igual.
Cuando un amigo esta por cometer una locura nuestra obligación es disuadirlo, si eso no funciona no queda otra opción que unirse a la locura.


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Así que después de esta semana peronista que llega a su fin comienza una semana que, para bien o para mal, promete ser memorable.

 

 

 

viernes, 4 de julio de 2014

Buenas y Malas


Comienza la semana y nuestro primer trabajo en Christchurch que poco tiene que ver con la reconstrucción.
The Town Ball es el mejor bar de Christchurch, concebido como bar móvil esta armado dentro de una pelota de Rugby inflable gigante. El bar se muda a Auckland y nuestra misión es desarmarlo por completo.


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El trabajo no es en si complicado, generalmente es un simple “a guardar, a guardar, cada cosa en su lugar”, aunque a veces el peso y forma de alguna de las cosas que sacamos (como heladeras) lo vuelven un poco mas duro.
Guille, Mati y yo formamos equipo con Peter (un alemán sin muchas luces) y siguiendo las ordenes de Jeff (el technical manager) vaciamos el bar a velocidad de saqueo.

Todo marcha bien hasta que agarramos nuestro Nissan alquilado para ir a McDonald's durante el almuerzo y…. como decirlo….. atropellamos a una vieja.
Antes de que se preocupen la señora esta bien. Doblando a la derecha en una intersección de dos avenidas doble mano (que acá en Christchurch son caóticas) nuestro conductor experto Mati no vio a la señora cruzando hasta ultimo momento. Mati alcanzo a frenar a ultimo momento así que el impacto no fue fuerte.
El video del accidente:

Bajamos del auto en seguida para asistir a la señora que parece estar bien aunque con un dolor fuerte en la muñeca. En el asombroso lapso de 30 segundos una ambulancia llega al lugar del accidente (estaba justo a la vuelta) y los paramédicos atienden rápidamente a la mujer.

Momentos después llega la policía, el oficial a cargo toma declaración a mati mientras su asistente (una policía/supermodelo) habla con guille, conmigo y con una vieja que fue testigo (y parecía haber nacido para ese momento).
A pesar de lo que diga la vieja no fue mas que un accidente causado por una distracción, la policía nos deja ir y circular normalmente hasta nuevo aviso.
Volvemos al trabajo mas de una hora tarde para seguir desarmando The Town Ball.

Para los que no saben la cocteleria es uno de mis hobbies, así que este trabajo para mi representa una lucha constante para no llevarme ninguno de los varios instrumentos de bartender que me toca trasladar (incluyendo cocteleras, morteros, vasos, etc.)
Aunque todo esto también tiene sus ventajas, al final de cada día las camareras del bar nos premian con unas cuantas cervezas frías y nosotros felices de la vida.

A medida que avanza la semana el bar va quedando mas y mas vacío, nosotros seguimos con nuestra mala racha en los caminos y pinchamos dos veces la misma rueda de nuestro Nissan.


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El viernes a la noche recibimos una visita sorpresa en nuestra casa: es la policía supermodelo trayendo una citación a la corte para Mati. Mientras tanto yo estaba preparándome para una ducha así que me paseaba por la casa totalmente semidesnudo. El resultado es una foto bizarra como mínimo:

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Llega el sábado y nuestra misión en The Town Ball llega a su fin, todo esta guardado en contenedores listos para ser transportados a Auckland, la nueva ubicación del bar.
Como gran cierre los chefs del bar se lucen con un almuerzo de los que los viajeros como nosotros no vemos muy seguido: Rabas, Camarones, Langostinos, Pescado frito y Cerdo, todo bien acompañado con variada selección de cervezas de todo el mundo.
De la nada misma aparece una pelota y cerramos el día con un partidito de futbol Argentina vs Nueva Zelanda en el que por supuesto les pegamos un paseo monumental.

Como regalo de despedida recibimos un cajón con latas de red bull con la consigna “hay algunas latas vacías y otras llenas, sepárenlas y llévense las que puedan”. El resultado son 67 latas de Red Bull directo a la heladera de nuestra casa.

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Con la satisfacción de la misión cumplida nos preparamos para resolver una ultima cuestión: el Nissan es muy lindo y todo pero es alquilado, y alquilarlo es caro. Es hora de comprar nuestro propio auto. Después de tres días de ver autos despliego todo mis dotes de negociador y por 1600 dólares neozelandeses nos quedamos con un Toyota Corona del ‘94.
Cómodo, confiable y automático. Si todo sale bien el Corona será nuestro auto por muchos meses mas.

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Como habrán visto el ritmo de los acontecimientos es frenético, en solo una semana alquilamos una casa, conseguimos un trabajo, alquilamos un auto, compramos otro, pinchamos dos gomas y atropellamos una señora.
La semana que viene nos espera un gran abanico de opciones, aunque tenemos ofertas para seguir trabajando para AWF queremos intentar conseguir algo mejor. Guille y Mati intentaran buscar trabajo de su profesión (ambos son diseñadores industriales) y yo voy a hacer lo propio como Bartender o Barista.
La ciudad es nuestra, lo que suceda a partir de ahora depende de nosotros.

jueves, 3 de julio de 2014

Christchurch


En el año 2011 un terremoto de alta intensidad destruyo Christchurch, desde entonces la necesidad de trabajadores para la reconstrucción de la ciudad la transformo en un imán para los viajeros de Working Holiday que buscan llenarse los bolsillos de dolares para seguir recorriendo las tierras prometidas de Nueva Zelanda.
Las partes mas afectadas fueron el sur y el casco histórico, llevando al borde del derrumbe a la iglesia que da nombre a la Ciudad (Christchurch significa La Iglesia de Gesú). Lo mas dañado fueron las calles, se cortan calles todos los días para hacer arreglos y debido a la afición que tienen los Neocelandeces de poner miles de conos en cada obra le valieron a Christchurch el apodo de “La Ciudad de los Conos”.

Sabiendo que trabajo es lo que sobra decidimos dedicarnos primero a lo mas difícil: conseguir casa.
El grupo se movió rápido y eficiente, alquilamos un Nissan Tiida y en el segundo día en la ciudad ya habíamos llamado a mas de 30 casas y logramos ver algunas aunque ninguna que cumpla con lo que necesitamos (muchas no estaban amobladas o eran muy caras).
Pasamos la noche en pointbreakers, el hostel mas barato de Christchurch donde nos encontramos con Cristhian y Tomy que tienen todo nuestro equipaje en su auto.

Al otro día nos despedimos de Christian y Tomy que siguen camino al sur buscando trabajo en granjas y nosotros seguimos buscando casa. Estamos decididos a conseguir una ese mismo día porque el hostel era horrible (era el mas barato de la ciudad, no se que esperábamos).
Después de ver un par de casas llegamos al 11 de Burns Street, una linda casita que, después de arreglar todo con los dueños Toni y Andi (unos genios, nada que ver con el gordo), pasa a ser nuestro hogar durante nuestra estadía en Christchurch. Van unas fotos:

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Con la tranquilidad de tener donde caernos muertos salimos a recorrer agencias de trabajo. Es viernes a la tarde y solo tenemos tiempo de recorrer dos antes de que cierren. Ambas nos dicen que vayamos el lunes listos para arrancar inmediatamente.
Durante el fin de semana llegan el resto de los integrantes de nuestra nueva familia: Jessica, Sabrina y Fede (los conocí antes de viajar y nos vimos varias veces en Mount Maunganui).

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Completamos la familia adoptando otro gato (para variar). Conozcan a Franz Ferdinand:

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Completa la familia disfrutamos de nuestro ultimo fin de semana antes de empezar a trabajar, el lunes a la mañana estaremos en AWF firmes junto al pueblo listos para empezar a trabajar y recuperar nuestras finanzas golpeadas.

Continuara…