lunes, 10 de agosto de 2015

El nido vacío

El mes de enero termina y marca el fin de nuestra pequeña gran familia en nuestra casita de Gisborne.
La temporada de maíz acaba y ya sin trabajo poco nos ata a esta ciudad.
Llega un momento clave en el viaje de todos. después de pasar meses juntos, es hora de separarnos.
Emily, Emily y Maggie emprenden un viaje alrededor de Nueva Zelanda. Mati hará un breve paso por su Córdoba natal y después recorrerá tierras norteamericanas. Gaston da su viaje por terminado y vuelve a Uruguay y Marcos, a dias de quedarse sin visa, decide ir a probar suerte a la hermana mayor de Nueva Zelanda: Australia. Cristhian ira con el.

Encendemos los motores de nuestro Toyota y recorremos 500 kilómetros hasta el aeropuerto de Auckland donde Mati, Marcos y Cristhian tomaran sus vuelos. Me he despedido de Cristhian y Marcos mas de una vez, pero es la primera vez con Mati, que me acompaña desde la hora 0 en este mismo aeropuerto hace 11 meses. A los tres voy a extrañar, a los tres los volveré a ver.

La única que ha quedado sin rumbo igual que yo es Caro, una gran amiga Uruguaya que conocimos en Nelson. Después de manejar 500km otra vez de regreso nos encontramos de vuelta en nuestra casa de Gisborne. La tele apagada, cuartos cerrados y oscuros y la mesa sin cena y en silencio. La casa esta vacía y nosotros estamos solos.

Pero no hay tiempo para nostalgia ya que planeamos abandonar la ciudad el miércoles. Tenemos tres días para entregar la casa a su dueño en perfectas condiciones a la vez que hacemos los tramites para extender nuestras visas y nos preparamos para seguir nuestro viaje.
¿Alguna vez tuvieron que limpiar una casa donde vivieron 10 personas? no se lo deseo a nadie. La sorprendente cantidad de porquerías que acumulamos en tan solo un mes tenia que ser distribuida entre caridad y el basurero, ya que caro y yo solo podíamos llevarnos una pequeña parte. Por suerte y gracias un plan detallado que escribimos en un papel pudimos terminar todo a tiempo. Y hasta pasándola bien.



Finalmente nos subimos al auto y nos despedimos de Gisborne. Pero, ¿ahora adonde vamos?
A ambos nos queda 1 mes de visa (o cuatro, si nos aprueban una extensión) y ambos hemos estado por todos lados. Finalmente decidimos volver a las raíces y buscar un cierre apropiado al viaje donde todo comenzó: la bonita ciudad de Mount Maunganui.


Once meses atrás llegaba a esta ciudad con Mati Cristhian y Guille y, luego de un par de inconvenientes, pasamos nuestros primeros días como homeless.
Hoy, un miércoles de febrero, vuelvo por mas con mi oriental favorita, Carolina.
Sin trabajo ni casa nuestra vida gira en torno a nuestro auto que ya no solo es transporte sino que ahora también es patria y hogar. La búsqueda de alojamiento, es igual o mas difícil que el año pasado y depositamos nuestras esperanzas en Facebook, donde publicamos un pedido de socorro.
Pasan las horas y ante la falta de respuestas decidimos embriagarnos y dormir en el auto escondidos de la policía (dormir en el auto esta penado con multas de mas de 200 dolares), así que ponemos otro mensaje en Facebook a ver quien quiere tomar con nosotros.

Enseguida recibimos una invitación de Maru una chica uruguaya que vive en una casa enorme llena de viajeros de todas partes del mundo conocida como "la casa de JP" en honor al chileno que la gerentea. Después de pasar una linda noche con ellos dormimos hasta pasadas las 10 en nuestro auto mal escondidos atrás de unos galpones del aeropuerto. Dos días mas tarde nos mudamos a la casa de JP y nuestros días de homeless llegan a su fin.

De a poquito nos integramos a la interesante vida de la casa donde conviven europeos y sudamericanos y donde viviremos momentos dignos de recordar. Me llevo por suerte de aquí varios amigos y a muchos, con suerte, los volveré a ver.

Van unas fotos!





Ya con un techo sobre nuestras cabezas es hora de buscar trabajo, caro consigue rápidamente un puesto en la cocina de un restaurante. A mi me espera la experiencia laboral mas importante de todo el viaje, pero eso es historia para otro día.

Un abrazo grande!