Hace casi un mes que no hacemos un viajecito asi que cuando nuestro Ford Mondeo blanco (oficialmente apodado "La ballena blanca") despega rumbo a hobbiton todos llevamos puesta una sonrisa de alegría.
Foto a la llegada:
Tenemos que esperar 40 minutos hasta que salga nuestro Tour, pero se hacen muy amenos gracias a que en ese preciso instante llega un rally a hacer parada para almorzar en Hobbiton. Nos pasamos un buen rato mirando los autos intentando no babear.
Con la sensación de haber estado una vez mas en el lugar indicado y en el momento indicado nos subimos al micro para empezar el tour, Jack va a ser nuestro guía.
Aunque desde ya aclaro que no soy ningún fanático del señor de los anillos quedo encantado de inmediato con el estilo del lugar, escondidas entre las colinas de verde furioso estan las casitas de los hobbits, de diseño muy rustico pero con una estetica muy especial. Granjas, arboles y lagos completan el paisaje.
Hay cosas que se hacen solo una vez en la vida y muchas veces uno termina arrepintiéndose de seguir siempre las reglas.
La aldea de Hobbiton es un lugar único en el mundo, aunque no hay ningun hobbit es facil imaginarselos ahi porque la ambientación es perfecta. Nos turnamos entre todos para ser fotógrafos y fotografiados.
Cae la tarde y llegamos al final del recorrido: una cerveza en "The Green Dragon" el bar de la comarca que sale en la película.
La cerveza riquisima (negra para mi) y la decoración hacen a uno de esos momentos para recordar.
Cuando llegamos al bus del tour nos recibe Jack con cara de pocos amigos, hace 15 minutos que nos estan esperando.
Pero a nosotros ¿quien nos quita lo bailado?
POCAS PALABRAS, MARAVILLOSOOOOO
ResponderEliminar