viernes, 4 de abril de 2014

A ensuciarnos las manos

Es miercoles y nos levantamos a las 6 de la mañana para ir a nuestro primer dia de trabajo.
Tenemos que abandonar el hostel de surfistas porque ya no hay lugar para esta noche asi que desayunamos ligero, cargamos todos nuestros bolsos en nuestro hermoso Holden alquilado y manejamos media hora hasta Trevelyans, se hace mas ameno cuando en la radio empieza a sonar "call me maybe" cancion que cantamos y bailamos como desaforados, los pibes estan de buen humor.

Nos hacen firmar los contratos y responder un cuestionario de seguridad e higiene pero nos dan una hoja con las respuestas (la corrupcion de este pais es impresionante) y nos llevan a nuestro lugar de trabajo:  la shed 0.
Trevelyans es como el google de las packhouses, te tratan con respeto, tiene una atmosfera alegre y te dejan mas tiempo de descano entre latigazo y latigazo.
Es un complejo enorme con 23 sheds (como unos galpones enormes), nos toco la 0 que es una shed muy especial porque es la unica que trabaja todo el año (porque no hace solo kiwis). Ademas a diferencia de los cientos de empleados que tienen las otras sheds, en la nuestra somos solo 13. Nuestros compañeros de trabajo son tan especiales que les voy a dedicar una entrada aparte.



Rotamos bastante de tareas, especialmente cuando cambiamos de fruta, hacemos kiwis, feijoas, paltas (aca les dicen Avocados porque es mas cool) y limas.
Los trabajos basicos son Packer (es como jugar al tragamonedas pero con mucha suerte porque no para de caer fruta y tenes que guardarla en unas cajas) y Stacker (que es como jugar al tetris pero con cajas de 20 kilos), yo hago ambos y algunas cosas mas.

Terminamos el dia cansados pero contentos, nos fue bastante bien y unos supervisores que pasaron no nos creian que era nuestro primer dia. Ahora tenemos un pequeño problema: el departamento del gordo no lo podemos usar hasta mañana y no tenemos donde pasar la noche.
Recorremos todos los hostels de la zona y no hay lugar en ninguno, llamamos a las entrerrianas a ver si nos bancan una noche mas en su hermoso piso alfombrado pero parece que se mudo mas gente a esa casa y ya no tienen lugar para estos homeless tan buenmozos.


Resignados a pasar la noche en el auto volvemos al hostel de surfistas a garronear una ducha, entramos por la puerta de atras y nos bañamos todos, yo encuentro un buzo que creia perdido.
Pero como dije, siempre hay alguien dispuesto a ayudar cuando parece todo perdido, Hector, un mexicano muy chingon, responde a nuestro SOS en facebook. Asegura que el "no tiene pedos" en bancarnos por una noche si llegabamos despues de las 10 cuando los dueños ya esten durmiendo . El que si tiene pedos es cristhian, pero ese es tema para otra entrada.

Matamos el tiempo en el McDonalds que tan bien conocemos y cuando llegan las diez nos vamos para lo de Hector, en una casa muy linda que comparte con dos viejitos hace un año (esta aburridimo ya Hector pobre), mañana por fin vamos a poder establecernos en nuestra propia casa. Guillermo se agarro pulgas.

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