Arrancamos la semana en el hostel de los surfistas con cara de langas con un objetivo claro: conseguir una casa.
Nos levantamos bien temprano y recorremos toda la ciudad buscando algo que alquilar, todas las inmobiliarias nos dicen lo mismo "we don't rent for backpackers" que en español seria algo asi como "tomatela de aca sudaca patasucia". Todos los hostels llenos, los motor inn's.... parece que la ciudad quisiera que nos vayamos.
Aprovechamos que los kiwis son super amables y le preguntamos a cada persona que nos cruzamos, los que estan en autos estacionados, cortando el pasto de sus casas. Ninguno sabe, pero tardamos un buen rato con todos porque aunque no sepan te intentan ayudar igual, kiwis culiados.
Estabamos volviendo resignados a tener que irnos de la ciudad pero por suerte de cabezadura que soy decidi entrar a preguntarle al barman de un barcito (los barmans tenemos una hermandad secreta en la que juramos ayudarnos siempre mutuamente) y el muchacho (un rubio con cara de langa, para variar) nos pasa el numero del que le alquila el: John, un tipo de 60 años muy bien llevados y con una barriga impresionante que delata que nunca le falto de comer. De ahora en mas me voy a referir a el como "el gordo". Hablamos por telefono y arreglamos para ver un departamento a la tarde de ese mismo dia. Todavia hay esperanza.
Con la tranquilidad de que habiamos hecho todo lo posible para conseguir casa nos ponemos a buscar la otra cosa que necesitamos, trabajo.
Nos enteramos que la parra de kiwis mide un metro setenta asi que se nos van todas las ganas de trabajar para Apu, asi que nuestro objetivo es entrar a una de las packhouse, que basicamente clasifican y empaquetan la fruta (hay alrededor de 10 por la zona de tauranga).
Mati dice que hay una cerca, asi que caminamos como una hora abajo del sol (gracias por tanto mati) cuando llegamos nos hacen anotar nuestros numeros en una lista y nos mandan a freir churros, segun ellos los argentinos no se la bancan. No hay tiempo para visitar otras porque tenemos que encontrarnos con el gordo para ver la casa, estamos muy lejos, no tenemos auto y aca casi no hay bondis. Los animos estan bajos mientras caminamos de vuelta hacia Mount Maunganui pero de cabezadura que soy otra vez me pongo a hacer dedo un rato y en menos de 10 minutos nos levanta una familia de maories muy simpaticos.
Saltamos los cuatro en la parte de atras de la camioneta y vamos hacia el punto del cuentro, la puerta de un Pizza Hut, disfrutando el viento en la cara, riendonos de nada.
La casa esta muy bien para nosotros, es comoda, limpia y hay lugar para los cuatro y hasta un par mas. Y no huele a Apu como la de Apu.
Al gordo le caemos bien (con Mati lo chamuyamos como campeones) y parece dispuesto a alquilarnosla, pero hay otra gente que la quiere y queda en llamarnos.
Decidimos aprovechar el resto del dia y visitar la principal atraccion de Mount Maunganui, el Mount Maunganui, un lugar tan impresionante que voy a hacer una entrada nueva solo para eso.
Hasta la proxima!


No hay comentarios:
Publicar un comentario